No se asusten porque nadie ha pasado a mejor vida. Con el título de esta entrada me estoy refiriendo a que el Rey Arturo y sus fieles caballeros han encontrado un nuevo Dios al que seguir. Por supuesto, hablamos del musical Spamalot, que acaba de estrenar temporada en la Gran Vía. Me explico: si bien en un principio se había anunciado que Joaquín Sabina sería el encargado de interpretar a Dios en esta nueva etapa de Spamalot en Madrid, debido a otros compromisos profesionales del cantante, ha habido un cambio de última hora y finalmente el papel ha recaído en el conocido presentador de televisión El Gran Wyoming, que actualmente está al frente del programa de La Sexta El intermedio.
En Spamalot el personaje de Dios aparece como voz en off en diferentes escenas de la obra y él es quien encomienda a Arturo la misión divina de encontrar el Santo Grial. Durante la primera temporada del musical en Barcelona, Dios fue interpretado por el actor Pepe Rubianes, cuya grabación también ha sido utilizada en las funciones previas al estreno oficial en Madrid. Por su parte, el miembro de los Monty Python John Cleese prestó su voz al mismo personaje en el montaje original de Broadway.
Spamalot se estrenó anoche en la Teatro Lope de Vega, tras permanecer nueve meses en cartel en la Ciudad Condal, donde fue visto por casi 200.000 espectadores. Con libreto de Eric Idle y canciones de John Du Prez, Spamalot es una comedia musical basada en la película Los caballeros de la Mesa Cuadrada que parodia los grandes espectáculos de Broadway. La versión española está dirigida por Tricicle y cuenta con coreografía de Frances Abós y dirección musical de César Belda.
A ver si así le da un poco más de vidilla a la segunda parte, que pierde un poco de fuerza tras el descanso.