¿Te crees que se puede hacer una crónica conciertil y publicarla dos semanas después de el acto? Pues si venga, ¡con un par!, ahí vamos…
Era el concierto estrella del mes en el Neu! Club y os preguntaréis ¿porqué coño lo sabe? evidente, entradas a 17 lereles en el Neu!, never ever y mucho menos para ver a un #grupaco español. Y no sólo eso, además entradas agotadas, un hito que yo pensaba que en la Galileo (donde acontece el Neu! Club) sólo conseguían los Faemino y Cansado, que ni siquiera cantan.
Lamentablemente al llegar a la sala no había reventa, ahora te digo que si se me hubiera abalanchado alguna fan desesperada y con un aullido desagarrador me hubiera solicitado la entrada a cambio de 1.000 euros yo hubiera aceptado gustoso. Porque estas cosas no las puedes hacer cuando estás en lista claro, pero esta vez había apoquinado. Lamentablemente no pasó, así tuvimos que pasar p’adentro, y rapidito, que nos alargamos con la merienda en el HD y eran menos tres (minutos) para el inicio del concierto. “Venga tío córtame la entrada que estos empiezan”, desde la puerta se oía al público ya calentito y así fue, a menos dos para el inicio, en punto, ya estaban en el escenario Genis, Manolo y los del Col.lectiu Brossa.
Porque el concierto era con orquesta -está de moda, primero fue lo de toco un cd as it is and in the same order, pero a día de hoy se lleva la orquesta-. Pero los Astrud no pueden llevar una orquesta normal, así que para esta gira se han juntado con una orquesta, llamémosla peculiar. Virtuosos de instrumentos raros, raros, bueno raros algunos, como la zanfona y la marimba, otros eran más normales. Como todos y cada uno de los conciertos de Astrud que he visto hasta ahora- y creo que van cinco- una vez más sonido impecable, versiones nuevas y sentido del humor made in Genis Mc, que dirigió el concierto con mano de hierro y ese sarcasmo de tintes intelectuales que viene con el pack. Todo lo que se esperaba menos dos cosas: emoción, a mi no se me pusieron como escarpias que digamos y no se porqué, por la lista de canciones no será, porque me gustan todas, pero lo que pasó pasó y momentos épicos pocos, que le vamos a hacer; y duración, hora y cuarto se me hizo algo tacañuno por su parte.
Al final las anecdotillas fueron lo mejor, que si didi&raquel fueron en el bus con @gullemostaza ( de lo cual deduzco que estuvo allí), que si Joaquín Reyes y Anibal de Ojete Calor, más conocido como fake Vaquerizo, nos hicieron un “déjame que pose para tí, eres tú mi artista preferida“, con resultados inciertos, que si hicimos de grupies y cundo salieron Manolo y Genís les hicimos firmarnos las entradas, en la puerta con un “muchas gracias”, antefirma que usa Genís desde que una vez el pidió un autógrafo a Nacho Canut, como el mismo Genis muy simpáticamente pixidixit.
Y eso fue todo. Próxima cita ¿Juliette Lewis?, ¿Kitty, Daisy and Lewis? no lo sabemos todavía pero parece que el Lewis está asegurado.
El álbum de fotos, que no falte.

¿ Ve? Akí los vimos gratis total al aire libre en un superparke rodeados de palmeras.
Pa mí Astrud ya están estratosféricos hagan lo ke hagan, porke todo lo ke hacen me parece bien, y el concierto con cuerdas es un poco demostrar ke no se duermen en los laureles y ke investigan y se arriesgan.
Chapó por ellos.
Ya lo he dicho que a mi me gustan siempre, pero a veces más a veces menos pero un disquillo nuevo no vendría nada mal. Que lo del pop orquestado ya no es nada a investigar.
[...] destacaron como siempre Alaska y su cari, aka Mario Vaquerizo, esta vez el auténtico – en Astrud nos cruzamos al fake-, que arratraban a una trupe compuesta por dos Gemelos rubísimos y altísimos [...]